gritos de placer y de protesta
2016-2018

   









    Para perpetuarse cada opresión debe corromper o distorsionar variadas fuentes de poder dentro de la cultura del oprimido que pueden proporcionar energía para el cambio. Para las mujeres, esto ha significado una supresión de lo erótico como una fuente de información dentro de nuestras vidas.



-Audre Lorde, Los Usos de lo Erótico (1978)











   

Gritos de placer y protesta es una serie de pinturas al óleo que representa mujeres durante el orgasmo, haciendo énfasis en la experiencia y las sensaciones corporales. En ese momento, nuestro cuerpo es presa de movimientos involuntarios, el éxtasis deforma nuestros gestos y la extraña rigidez que nos habita tiene mucho en común con el horror. El orgasmo es una pequeña muerte; pero es también un acto de reivindicación del placer y del amor propios. La obra aborda directamente la dicotomía placer/muerte partiendo del acto físico del gozo autoérotico, pero conectándolo con el horror cotidiano de la muerte de mujeres en mi país de origen, México, en donde la tasa de feminicidios y abusos sexuales es de las mayores en el mundo. En un contexto así, que las mujeres canalicen su erotismo es una reivindicación de poder: si los cuerpos de las mujeres son un territorio sobre el los hombres deciden, que cruzan, agreden y destruyen; apropiarse de ese placer propio y de su representación, constituye no sólo una acción íntima y personal, sino también una política y subversiva.











   




Las pinturas canalizan ese poder desde la desfiguración y el desdibujado de los cuerpos representados, que emergen como manchas en cuadros de pequeñas dimensiones, lo que genera una relación íntima entre obra y espectador. Al tiempo, el uso de esta escala es heredero la pintura medieval de los oratorios privados, que representaban santos y vírgenes. La obra explora así un posible vínculo entre el éxtasis místico de las Santas y Vírgenes y el orgasmo erótico propio, que deforma cuerpos y gestos, acercándolos al horror.